P. J. kepplinger, inventor del holdout para trampas en el poker

La popularidad del poker a mediados del siglo XIX hizo que los tahures desarrollaran nuevas técnicas mediante las cuales se retenía uno o dos naipes para posteriormnente hacer uso de ellos si era necesario. Al principio el tahúr hizo uso de técnicas de prestidigitación, (empalmes), para retirar las cartas de la mesa. Se retenían en el pliegue de la rodilla, en la boca de una manga o en la parte posterior del cuello de la camisa hasta que fueran útiles para completar una mano, momento en el que se recuperaban y añadían a la misma. Este método era arriesgado pues requería de sangre fría, grandes conocimientos de las técnicas de cartomagia asi como habilidad y destreza para su ejecución. Para evitar estos inconvenientes los tahures diseñaron toda una serie de aparatos que le ayudaran a este fin. A estos aparatos se les conoce como holdout, y van desde sencillas presillas metálicas que se clavaban bajo la mesa, a aparatos mecánicos que se llevaban sobre el cuerpo del tahur, bien bajo una manga, o bajo la camisa. Se desarrollaron incluso mesas trucadas destinadas a tal fin, (mesa holdout). Los tahures que trabajaban con este tipo de artilugios eran conocidos como "machine men", (hombres máquina). "Disponer de una carta extra le hará ganar en cualquier partida honrada del mundo", proclamaba el panfleto de instrucciones que acompañaban a uno de estos aparatos de final del siglo XIX.

Además de su su desorbitado precio muchos eran los inconvenientes de los primeros dispositivos, era arriesgado trabajar con ellos ya que eran voluminosos y producían ruidos que ayudaban a su detección. Ser descubierto con uno de estos ingenios a menudo significaba la muerte.

J.D. kepplinger fue un estafador y tahúr profesional de finales del siglo XIX. Es famoso por la invención en 1888 del holdout que lleva su nombre, dispositivo cuya función es retirar naipes de la mesa para posteriormente servirlas a la mano del jugador, también conocido como holdout de San Francisco. Lo desarrolló basándose en los ya existentes añadiendo algunas modificaciones debidas a su propio ingenio, la más destacada es el procedimiento de activación. Dicho aparato según el autor de "Sharps and flats", John Nevil Maskeline era lo mejor que había visto hasta entonces.  
Se lleva atado al brazo derecho, recorre parte del antebrazo tapado por la manga de la chaqueta, va conectado mediante un cable flexible a un mecanismo en ambos muslos. Mediante la acción de abrir y cerrar las piernas una garra metálica salía de la manga y cojía una carta que se reservaba para más tarde. Cuando posteriormente se necesitaba de esta carta, se abrían las piernas activando el ingenioso aparato que se la servía a la mano, añadiendola a la jugada.

Con este increíble invento fue capaz de arruinar durante una década a cualquier jugador de poker del lejano oeste, por lo que se ganó el apodo de "lucky Dutchman", (el holandés afortunado). Su ambición y la confianza adquirida durante años le jugaron una mala pasada, ya que su ego le impidió cumplir con unas de las principales reglas del tahúr, dejarse perder de vez en cuando. De haberlo hecho así su secreto le habría acompañado a la tumba. Despues de tanto tiempo de juego afortunado, los jugadores de poker de San francisco, instruídos en las artes del tahúr, sospecharon de su repetida buena suerte, ya que no comprendían como podía ganar tan regularmente. Un día previamente puestos de acuerdo entre ellos, tres jugadores se abalanzaron sobre él sin previo aviso y le llevaron a la parte posterior del saloon donde le quitaron las ropas y descubrieron el ingenioso aparato. Ofrecieron a Kepplinger dos posibles vías de escape, o enfrentarse al hecho de haber sido cojido haciendo trampas, cuyo castigo era generalmente ser tiroteado o apaleado o bién que les fabricase a cada uno de ellos un aparato igual. Puesto en esta tesitura Kepplinger escogió la opción menos lesiva para su salud y fabricó tres nuevos holdhout uno para cada uno de sus nuevos compinches, ya que posteriormente se asoció a ellos formando un equipo de tahures que arruinó las mesas de juego de Barbary y la costa de San Francisco durante más de un año.

Detenido uno de ellos por un delito menor, solicitó a la policía de forma tan patética ir al baño para refrescarse, (en realidad quería deshacerse del holdout), que ésta sospechó. Le registraron descubriendo el aparato, el secreto estaba desvelado. La prensa publicó el descubrimiento lo que dió pie a que otros tahures se pusieran mano a la obra desarrollando sus propias variantes a partir de las instrucciones desveladas por los periodicos, uno de ellas fue el holdout de Sullivan, cuya activación se produce por la inhalación o exhalación al respirar. Tras esto todo el equipo junto con Kepplinger fue arrestado y envíado a prisión.

A partir de 1890 todos los suministradores de material de tahurismo de San Francisco vendían el aparato por 100 dólares de la época, una suma desorbitantes aunque pequeña si tenemos en cuenta el ingenio empleado y los beneficios que podía suministrar. La fabricación de este increible dispositivo pone de manifiesto cuánto esfuerzo e ingenio es capaz de invertir un tahúr en el cumplimiento de su objetivo, desplumar al pichón. Hoy el holdout de Kepplinger es uno de los más codiciados por los coleccionistas de artículos de tahurismo.

Nota: El holdout desrrollado por Sullivan funcionaba muy bien, pero al ser activado por la respiración, movimiento que puede ser involutario por ejemplo al toser  convierte su uso en peligroso. De este modo fue descubierto el tahúr, tuvo un ataque de tos, el holdout se activó involuntariamente dejando a la vista un hermoso as asomando desde su manga.

La imagen representa el momento en que Kepplinger es cogido, se encuentra en libro sobre técnicas de tahúr "Sharps and flats" escrito en 1894 por John Nevil Maskelyne .

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