La venganza de D. Mendo y el siete y media

En la venganza de Don Mendo, obra de teatro cómica en verso, (de Pedro Muñoz seca), se hace referencia al juego del siete y media.
El padre de magdalena ha apalabrado la boda de ésta. En la primera jornada le comunica a su hija con quién se desposará. A Magdalena le parece bién la decisión de su padre, pero se le plantea un serio problema, tiene que desembarazarse de su amante, Don Mendo de quién no está enamorada.
Veamos como se libra Magdalena de Don Mendo gracias al siete y media, ya que éste tiene que poner pies en polvorosa por no poder afrontar las deudas que el juego le ha generado.
Aparece don Mendo y entablan la siguiente conversación:

 

 

 LA VENGANZA DE DON MENDO

MAGDALENA:
Ha rato que te espero Mendo amado;
¿por qué estás tan callado?
MENDO:
No resto, no; es que lucho.
Pero ya mi mutismo ha terminado;
vine a desembuchar y desembucho.
Voy a contarte amor mío,
una historia infortunada:
la historia de una velada
en el castillo sombrío
del Marqués de Moncada.
Ayer...¡triste día el de ayer!
antes del anochecer,
y en mi alazán caballero,
iba yo con mi escudero
por el parque de Alcover
cuando, cerca de la cerca
que pone fin a la alberca
de los predios de Albornoz,
me llamó en alto una voz,
una voz que insistió terca.
Hice en seco una parada,
volví el rostro, y la voz era
del Marqués de la Moncada,
que con otro camarada
estaba al pie de la higuera.
MAGDALENA:
¿Quién era el otro?
MENDO:
El Barón de Vedia,
un aragonés
antipático y zumbón
que está en casa del Marqués
de huésped o de gorrón.
Hablamos..".y vos,
¿qué hacéis?..".
"Aburrirme". y el de Vedia
dijo: "no os aburriréis,
os propongo, si queréis,
jugar a la siete y media".
MAGADALENA:
¿Y por qué marcó una hora tan rara?
pudo ser luego...
MENDO:
Es que tu hermosa inocencia ignora
que, a más de una hora, señora,
las siete y media es un juego.
MAGDALENA:
¿Un juego?
MENDO:
Y un juego vil
que no hay que jugarlo a ciegas,
pues juegas cien veces, mil,
y de las mil, ves febril
que o te pasas o no llegas.

 

Y el no llegar da dolor,
pues indica que mal tasas
y eres del otro deudor.
Mas ¡ay de ti se te pasas!
¡Si te pasas es peor!
MAGDALENA:
¿Y tu Don Mendo?
MENDO:
¡Serena escúchame
Magdalena,
porque no fui yo...¡no fui!
fue el maldito cariñena
que se apoderó de mi
Entre un vaso y otro vaso
El Barón las cartas dio;
yo vi un cinco, y dije "paso",
El Marqués creyó otro caso
pidió carta... y se pasó,
El Barón dijo "plantado";
el corazón me dió un brinco;
descubrió el naipe tapado
y era un seis, el mío era un cinco;
el Barón había ganado.
Otra y otra vez jugué
pero nada conseguí;
quince veces me pasé,
y una vez que me planté,
volví mi naipe... y perdí.
Ya mi peculio en un brete,
al fin me da Vedia un siete,
le pido naipe al de Vedia
y Vedia pone una media
sobre el mugriento tapete.
Mas otro siete él tenía
y también naipe pidió...
y negra suerte la mía,
que siete y media cantó
Y me ganó en porfía....
Mil dineros se llevó,
¡Por vida de Satanás!
Y más tarde...¡que sé yo!
de boquilla se jugó
y me ganó diez mil más.
¿Te haces cargo, di, amor mío?
¿Te haces cargo de mis males?
¿Ves ya por qué no sonrío?
¿Comprendes por qué este río?
brota de mis lagrimales?
Yo mal no quedo, ¡no quedo!
¡Qiuén diga que yo un borrón,
eche a mi grey, que alce el dedo!...
Y como pagar no puedo
para acabar de sufrir
he decidido... partir
a otras tierras, a otro abrigo.

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