Sistema físico, la historia de Joseph Jaggers

Este sistema se basa en estimar que la ruleta como todo artilugio mecánico ha de tener por fuerza algunos desajustes, vicios o defectos físicos que hagan que determinados números sean más propensos a salir que otros. Es decir saldrían más de una vez cada 37 veces que es la propabilidad de que cualquiera de ellos salga. de forma natural estas imperfecciones hacen que la ruleta no sea totalmente aleatoria, volviéndose predecible. Una vez descubiertos trás el pertinente estudio de varias ruletas cúales son los números con sesgo, se procede a atacar el casino apostando sobre ellos. Las imperfecciones pueden ser:

  1. Mecánicas: cilindro mal nivelado
  2. Debidas al uso: cojinete con algún desajauste debido al desgaste, trastes o topes sobre los que choca la bola con desgaste, etc
  3. De colocación: como por ejemplo una mesa mal nivelada

Este fué el sistema usado en los años 90 por los García Pelayo para enfrentarse a casinos de todo el mundo. Aunque en España se les otorga el descubrimiento de este sistema, nada más lejos de la realidad ya que el mismo fué puesto anteriormente en práctica en épocas tan tempranas como 1873 por el ingeniero inglés Joseph Jaggers, (1830-1892), considerado el descubridor de este sistema. Ganó en Montecarlo en el Casino Beaux-Arts 325.000 Dólares, suma astronómica para la época. A tener en cuenta que este tipo de sistema tenía más razón de ser en épocas pasadas que en la actualidad, debido a que la fabricación de piezas mecánicas no era tan precisa. Actualmente es prácticamente imposible que los casinos se descuiden en este aspecto, con lo que resulta muy difícil si no imposible descubrir algun sesgo mecánico en una ruleta.
El trabajo de Jaggers en la industria algodonera le llevó a plantearse si el desgaste que apreciaba en las ruedas de hilar no se presentaría también en la ruleta, y si ello no influiría en el hecho de que unos números salieran más que otros. Con esta idea en mente contrató seis empleados, uno por mesa, encargados de registrar todas las jugadas aparecidas durante el tiempo que el casino permanecía abierto. Con los datos obtenidos buscó patrones de comportamiento de cada una de las ruletas. Aunque en cinco de ellas los resultados parecían deberse al azar, en una de las mesas nueve de los números, (7, 8, 9, 17, 18, 19, 22, 28, 29) parecían salir con una mayor frecuencia, lo que indicaría que la ruleta no era del todo imparcial.
Con estos datos se decidió a atacar el casino, en su primer día de juego ganó 70.000 dólares, al cuarto día sus ganancias eran de 300.000 dólares. El casino se defendió cambiando por la noche el cilindro de mesa. Cuando Jaggers se personó para jugar a la mesa en la que normalmente lo hacía, en realidad se estaba enfrentando a un cilindro sin sesgo. No tardó en descubrir el cambio, gracias a que el cilindro al que debía jugar presentaba un minúsculo rasguño, pudo localizarlo y cambiarse de mesa consiguiendo unas ganancias acumuladas de 450.000 dólares.
Debido a que los fabricantes de la ruleta la habían diseñado con los topes intercambiables, el casino por la noche cambió el juego de trastes alrededor de los cilindros, (los topes metálicos en los que choca la bola antes de caer), cuando Jaggers se enfrentó a ellos comprendió trás dos días seguidos de pérdidas que habían encontrado el método para hacerle perder, por lo que recogió un beneficio de 325.000 dólares y se fué no regresando jamás.
La canción compuesta por Fred Gilbert en 1892, (año en que Jagger murió), "The man who broke the bank at Montecarlo", popularizada por la estrella del music hall Charles Coborn, está inspirada en otro famoso jugador de ruleta, Charles Wells, también inglés que en 1891 hizo "saltar" la banca en Montecarlo, erróneamente se cree que la canción se basa en la historia de Joseph Jagger. Existe asimismo una película con el mismo nombre filmada en 1935. En 1983 Michael Butterworth escribió un libro sobre el tema con el mismo título.

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