Historia del Faro o Pharaon, el juego del Far west.

El Faro pertenece a la familia de juegos tipo Monte o Lansquenet. En la actualidad es practicamente desconocido, aunque estuvo muy extendido en el Far west americano. Su importancia era tal, que se podía encontrar varias mesas en cualquier saloon. Su gran popularidad era debida en parte a la simplicidad de sus reglas, a la rapidez del mismo, a las favorables probabilidades dada al jugador si se juega honestamente, y al efecto psicológico que se da en este tipo de juegos en los que las apuestas de los jugadores se colocan conjuntamente sobre la mesa, lo que incita a apostar al grupo en una especie de locura colectiva, convirtiéndolo, (al igual que en el monte), en un juego muy animado, ruidoso y social. La importancia que este juego tuvo historicamente se vió mermada por un injusto tratamiento de la literatura y el cine de la década de 1940, en la que escritores y cineastas lo obviaron debido a que en su mayoría lo desconocían y también a que en esa época, (1940), era más conocido el Draw poker, por lo que novelas y películas nos muestran vaqueros y pistoleros jugando al poker cuando en la realidad jugaban al faro. No fué hasta el año 1976 cuando John Wayne reflejó la verdad historica en su película "The Shootist", (traducida al español como "El último pistolero"). En 1825 el juego del faro estaba muy extendido en el Oeste americano, mientras que las primeras referencias hacia el draw poker, (llamado en esa época "bluff" o "bluff poker"), datan de 1829  no consolidándose hasta 1874, siendo una rareza su presencia en los saloons, (ver historia del poker).

El faro se originó hacia 1713 en Francia, a partir de una revisión del juego inglés del basset, encontrándose las primeras referencias en el sudeste francés hacia 1688. El basset fué prohibido por Luis XIV en 1691, tras una rápida expasión y popularidad también el faro sería prohibido por el mismo monarca. Su popularidad se mantuvo en Inglaterra durante todo el siglo XVIII. Su antiguo nombre "Pharaon", procede de la corte de Luis XIV en la que al parecer el juego se jugaba con una baraja en cuyos dorsos figuraba un faraón ejipcio. El juego fué llevado a America en 1717 a lo que sería el germen de la futura cuidad de Nueva Orleans, (estado de Luisiana, que en esa época estaba bajo el dominio francés), por el escocés expatriado John Law, (1671-1729, introductor del papel moneda en occidente, y concesionario de la "North American Indian Trading Company", monopolio comercial francés con las colonias americanas). En la primera versión, como es normal mucho más simple que las posteriores, los jugadores sólo podían apostar a una carta, es decir no existían apuestas múltiples o combinadas. El pharaon se extendió rapidamente por America, donde era conocido como faro, (diminutivo de faraón), o faro bank o bien mediante los eufemismos "bucking the tiger", (desafíar al tigre), y "twisting the tiger’s tail", (torcer la cola al tigre), algunos saloons informaban de la presencia del juego en su interior con un cartel con la imagen de un tigre, esta asociación es debida a que se jugaba al faro con una baraja cuyos dorsos contenían la imagen de un tigre de bengala. Durante la fiebre del oro de 1849 a 1890 al menos una mesa de faro estaba presente en todos los salones de cualquier pueblo o cuidad, tal era la importancia del faro que en 1882, un informe de la policía de Nueva York recoje que las cantidades jugadas a este juego anualmente en Estados Unidos superaba con creces a las cantidades jugadas al resto de juegos.

Decadencia y desaparición del faro:

Tan extendido estuvo el juego que en algunas cuidades, las calles en las que se concentraban las bancas de faro llegaron a llamarse como sucedió en el pueblo minero de Leadville, (Colorado), "Paseo del tigre", ya que en su calle "state street" contaba con 100 de estas bancas. El juego estaba condenado a desaparecer debido a varios factores, entre los que se cuentan como más importantes:

  • En un juego de faro honesto, la ventaja de la banca es mínima, por lo que fué sustituído a partir de 1925 por juegos más ventajosos para la banca, tales como la ruleta, el craps etc.
  • Las trampas en este juego se generalizaron, hasta el punto, según Edmond Hoyle menciona en el prólogo del capítulo dedicado al faro de su libro "Reglas de los juegos de cartas", (1742), "Es imposible encontrar hoy día una banca de faro honesta en Estados Unidos". Su editor Robert Foster dijo refiriéndose a las trampas en el faro que "La justificación del gasto inicial de la apertura de una banca de faro podría estar en que el banquero cuenta con una ventaja permanente, si esta no es inherente al juego en cuestión, muy probablemente se tendrá que hacer trampas". Asi mismo el jugador y escritor Jonathan Green escribió en 1853 que "Un hombre actúa de manera más racional quemando su dinero que apostándolo al faro". Todos estos comentarios son fiel reflejo de la situación del juego del faro en cuanto a trampas se refiere, la aparición de la caja de reparto, (especie de sabot en el que se colocaba la baraja, inventada en 1822 por el jugador de Virginia Robert Bailey, y mejorada por el relojero Graves en 1825), no resolvió el problema, pues pronto aparecieron en el mercado cajas trucadas.
  • La presión social ejercida fué muy grande, a principios de 1872 un cronista del este manifestó que "Ningun vicio ha arruinado tantas vidas, ha ilustrado tantas historias de congoja y angustia, o ha costado tantos millones de dólares al sector productivo como el juego del faro".

El faro fué el juego más importante en los saloons de Estados Unidos de America desde 1825 hasta 1915, su declive comenzó en el año 1900, en el que todavía podían contabilizarse 1000 establecimientos con faro en uno de los últimos reductos del juego, el estado de Arizona, donde sería prohibido en 1907. En la década de 1930 únicamente era legal en el estado de Nevada, donde hacia 1950 sólo cinco bancas de faro sobrevivían, la más famosa de ellas, la del casino Horseshoe, (cuyo propietario era Joe W. Brown), cerró en 1955. En 1975 desaparecería la banca del casino the Union Plaza en la cuidad de Ely, (Nevada), y en 1985 desapareció la ultima banca de faro en el casino Ramada de la cuidad de Reno, quedando esta vez el "tigre" dormido para siempre.

La literatura se hizo eco de la enorme transcendencia que el juego del faro tuvo en America y Europa, algunos importantes autores lo incluyeron en sus novelas, Fedor Mihailovich Dostoievski habla del faro en su novela "Los hermanos kamarazov". Otro ruso, el escritor y ensayista Alexander Pushkin hace jugar al faro a los personajes de su texto corto "La dama de picas", (en la que se inspiró la ópera de mismo nombre). En la novela "Memorias de Barry Lyndon", del escritor inglés William Thackeray, el protagonista de la misma hace carrera como tahúr ayudando a su tío a hacer trampas de forma profesional en el faro. En su autobiografía, (Histoire de ma vie jusqu'a l'an 1797), Giovanni Giacomo Casanova admite que el juego del faro o Pharaon como era llamado en aquella época en Francia, (muy popular en Europa durante el siglo XVIII), era uno de sus principales ingresos.

El cine y la televisión también han reflejado la importancia del juego del faro en el  oeste americano, pueden verse escenas relativas al faro en la serie de televisión "Deadwood", así como en las películas "Tombstone", (1993) y "Open Range" dirigida por Kevin Costner en el año 2003. En la película "El golpe", (1973), se menciona que Doyle Lonnegan, (interpretado por Robert Shaw), sólo juega al faro cuando va al casino, durante 15 o 20 horas seguidas y jugando sólo contra la banca.

La fascinación que el faro produjo en las sociedades Europea en el siglo XVIII y Americana en el siglo XVIII y XIX queda bién patente a través de la anécdota que protagonizó Canada Bill Jones, (uno de los mejores trileros de todos los tiempos), que a su vez era un amante del faro. En Denver durante el año 1889 jugó en el saloon "Tivoli" de Soapy smith, (conocido estafador y tahúr), se decía que todas las mesas de faro del mencionado saloon estaban preparadas para hacer trampas. Cuando fue advertido de este hecho por un amigo respondió: "Para bien o para mal es el único juego en la cuidad", y continuó jugando sin importarle este hecho. (esta anécdota fue recogida por George Devol, compañero durante muchos años de Canada Bill Jones).

Juega al faro:

Biografía de John Law en Wikipedia.

Correo electrónico

                                                  

Twitter

UA-38304750-1