El biribí, antecesor de las loterías

La importancia de este juego de azar radica en que es el antecesor de los juegos conocidos como Loterías y sus derivados como por ejemplo el Bingo. Algunos autores han querido ver en él al antecesor de la ruleta, ya que ésta última bien podría clasificarse dentro de los juegos denominados loterías de resultados inmediatos y más espeíficamente dentro de los juegos conocidos como de suertes múltiples.
La aparición de éstos juegos de suertes múltiples se centra en Cataluña hacia el año 1600, en el que toma forma el juego del Auca, se trataba de un sencillo juego constituído por una papelina dividida en 48 casillas numeradas. A su vez 48 billetes de papel igualmente numerados se enrrollaban y colocaban dentro de un saco de tela con el que se efectuaba el sorteo al extraer los números al azar. El nombre Auca que en algunas regiones noroccidentales catalanas significa oca, bién podría deberse al hecho de que en una de las casillas aparecía dibujado este animal. Encontramos referencias a este juego en fechas tan tempranas como el año 1515 en el "Libro del juego de las suertes", obra anónima atribuída al poeta italiano Lorenzo Spirito Gualtieri, que fué editado en Valencia por el impresor Juan Joffre en 1528. Este juego será duramente reprimido por las autoridades en el siglo XVII. Desde Cataluña el juego pasó a Francia donde se le conocería como Hoca. En este país las casillas se limitaron a 30, y de igual modo debido a su rápida expansión y popularidad tuvo que ser prohibido hacia la segunda mitad del siglo XVII. Uno de sus mayores impulsores y explotadores en este país fuel el Cardenal Mazarino.
Poco tiempo después aparecería en Italia el Biribisso de cuyo nombre se desconoce el origen, aunque se cree que es de tipo onomatopéyico. El juego consistía en un tablero o lienzo dividido en 42 casillas numeradas con dibujos sobre el que se depositaban las apuestas. Se le asocian otros tantos billetes que trás ser enrrollados se colocan cada uno de ellos en unos contenedores huecos de madera con forma de oliva. Estos contenedores se depositaban a su vez en una bolsa de cuero rematada por un tapón de marfil cuyo objetivo era esconder los números de la vista de la persona encargada de la extracción. Dicho tapón contaba con una apertura por donde debían salir los números. El encargado del sorteo llevaba ceñida al cinto una aguja de grandes proporciones destinada a sacar los billetes del interior del barrilete de madera. Tanto en el juego del Auca como en el del Biribí los números eran extraídos alternativamente por cada uno de los jugadores. Estos cambios en la forma de efectuar los sorteos respecto al juego del auca tenían como finalidad evitar la manipulación fraudulenta. Sobre el paño con los números se depositaban las apuestas, una vez extraído el número se anunciaba en voz alta. Los jugadores que habían apostado al número ganador cobraban su apuesta multiplicada por 64 si el tablero constaba de 70 casillas, o por 36 si el tablero constaba de 42 casillas. El dinero apostado sobre el resto de números era ganado por la banca.
El Biribisso pasó de Italia a Francia y de este país a España. En Francia será conocido como Cavagnole siendo muy popular. Por documentos de la época sabemos que en 1665 se encuentra firmemente implantado en la región de saboya. Fue duramente reprimido en este país durante el siglo XVIII, y definitivamente prohibido en 1837.
El Biribí se expandió con modificaciones sobre todo en el número de casillas, en Italia el juego original contaba con 42 casillas aunque pronto pasó a tener 36. En Fancia se jugó en principio con 70 casillas y posteriormente con 64. Pronto derivó en Francia en el juego conocido como Cavagnole y en Inglaterra en el conocido como Bingo.
Del biribí surgieron las primeras loterías nacionales, en Francia Luis XV supo ver las numerosas posibilidades que la lotería, (Loto D'etat), le ofrecía para reponer sus maltrechas arcas, al mismo tiempo se prohibió la celebración de cualquier otro tipo de lotería privada.
En España el Biribí se siguió jugando hasta bien entrada la decada de 1960, al menos en Murcia en el conocido como "Tiro al pichón" círculo de caza en el que se desarrollaban partidas de biribí, baccarat y otros. Según testimonio de mi socio D. Ginés Marco Perea, todavía en activo en la actualidad a sus ochenta y cinco años, el tablero constaba de 48 casillas, percibiendo el ganador un premio equivalente a 40 veces lo apostado. Los números se anunciaban cada uno de ellos con su correspondiente mote, (a modo de lo que sucede en distintas zonas de España con los números de la Organización Nacional de Ciegos). Así mismo el encargado del sorteo acompañaba el anuncio de cada uno de estos números con una rima sencilla de una o dos frases. El tablero estaba pintado sobre una tela flexible teniendo a ambos lados unas asas. Cuando el número ganador resultaba vacío en el tablero, el banquero trás anunciarlo con su correspondiente rima y mote cogía el paño de apuestas por sus asas laterales al tiempo que pronunciaba: "...y va limpio de polvo y paja", dejando caer todas las apuestas en un contenedor a tal fin situado junto a la mesa.

Imágenes:
Tablero auca wikipedia.org
Tablero biribisso, Museo Correale de Sorrento, Italia. Este magnífico tablero de Biribisso data de mediados del siglo XVII

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