André Citroen

André Citroen, fundador de la empresa automovilística que lleva su nombre, llevó la ostentación en el juego hasta límites insospechados. Era un jugador de grandes cantidades que al margen de los beneficios o perdidas que el juego de azar pudiera reportarle, se veía recompensado con el hecho de poder exhibirse. En más de una ocasión tuvo su esposa que sacarle de las salas de juego en evitación de la ruina de la firma y de la familia.
Su primera aparición frente al tapete verde se produjo en 1924, convirtiéndose rápidamente en un asiduo de las mesas de Baccarat. En pocos meses, sus pérdidas frente al Sindicato Griego del Juego alcanzaron veinte millones de francos, viéndose obligado a vender varias fincas y propiedades, caballos de carreras e incluso su yate particular, para hacer frente a sus numerosas deudas.
Citroen, amante del peligro y de la emoción del juego se encuentra una noche cara a cara con su destino, solo frente a Nicholas Zographos. Los presentes, como si fueran conscientes de que se produciría esa noche algo excepcional contenían el aliento, mientras André Citroen sin el menor astibo de emoción pierde en una sola sesión más de trece millones de francos. Georgina, su esposa trata por medio de las lágrimas, de convencer a Zographos para que devuelva el dinero a su marido, éste dirigiéndole una mirada de desprecio le dijo: "dígame señora, ¿pediría a su marido que me devolviese trece millones de haberlos ganado él?"
Años más tarde, trás haber perdido una fortuna, André Citroen se vio obligado a vender su firma automovilística.

Correo electrónico

                                                  

Twitter

UA-38304750-1